Los alergólogo tradicionalmente tratan tanto a los enfermos con urticaria como a los que sufren angioedema, ya que habitualmente estudian la parte del sistema inmunitario que está alterado en estas enfermedades.
El angioedema puede observarse sin urticaria ni otras alteraciones alérgicas, caso en el que está mediado por bradiquinina (forma no alérgica) o bien, asociado a manifestaciones alérgicas debido a sensibilización a un antigeno, produciéndose IgE que interactúa con las células cebadas, degranulandolas (tipo alergico) y resultando en las alteraciones consecuentes. Por consiguiente, el internista es el recomendable, aunque el alergólogo es una buena alternativa.
El diagnóstico de angioedema lo puede llevar a cabo un médico a partir de una historia clínica completa y un estudio analítico.
El tratamiento de urgencia para el angioedema depende de la zona afectada y la intensidad. Pueden usarse corticoides, antihistamínicos, adrenalina, medicamentos antibradicinina, C1 inhibidor .
Si se sospecha un origen alérgico el especialista en alergología le realizará pruebas específicas. En estos casos el paciente puede presentar simultáneamente urticaria.
Existen causas hereditarias en las que generalmente existen otros miembros de la familia afectados.
Otro grupo de causas son adquiridas, secundarias a enfermedades.
Siempre hay que descartar que el origen sea un fármaco que toma el paciente. Se han publicado numerosos casos con los antihipertensivos IECAS (captopril, enalapril, etc). y los antiinflamatorios del grupo AINE (aspirina, ibuprofeno, etc).
Finalmente, muchos casos quedan sin diagnóstico sobre la causa (idiopáticos)







